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domingo, 11 de enero de 2015

COMO CANDIDATO NUNCA SEAS "EL IMPOSTOR"



Cuando hace unos meses empecé a oir hablar de "el pequeño Nicolás", recordé que uno de los artículos que tenía preparado, para este blog, estaba referido a la tendencia, que algún candidato tiene,  a suplantar personas o roles, con el fin de alcanzar relevancia y tener más opciones en una selección, sin ser conscientes de que, al final, como decía mi padre: "la mentira tienes unas piernas muy cortas" y siempre se la coge, se la alcanza.

Casualmente, hace unas semanas, también me regalaron el libro de Javier Cercas, "El impostor", un relato sobre la vida de Enric Marco, una persona que durante casi tres décadas, se hizo pasar por un superviviente de los campos nazis, llegando a tener posiciones relevantes en la sociedad, representando a aquellos que sí sufrieron verdaderamente esta atrocidad del siglo XX, que fué el Holocausto.

Leer el libro y seguir las noticias del pequeño Nicolás, me han impulsado más a contar otra anécdota muy representativa de aquello que un candidato no debe hacer nunca, cuando opta a un puesto de trabajo. Con el fin de guardar la confidencialidad de nuestro cliente, me referiré a la empresa que nos contrató como "LA EMPRESA, S.L."

Hace un tiempo, allá por el 2008, se nos confió, por parte de un cliente, la selección de un Director de Producción, puesto que suele cuadrar con un perfil de ingeniero habitualmente. Difundimos en los distintos medios la vacante, lo que propició la llegada de muchos c.v., que fuimos filtrando para realizar las primeras entrevistas.

Entre los c.v. que fueron filtrados por nuestro equipo de técnicos y psicólogos, llegó a mis manos el c.v. de un ingeniero que relataba en su experiencia profesional que había sido el Director General de una empresa, "LA EMPESA, S.L.",  en el año 2.000, estando en el proceso de creación, su desarrollo tecnológico y proyección comercial, haciendo referencia incluso a la definición estratégica de los años 2.000 a 2003,

Él era desconocedor de que  "LA EMPRESA, S.L.", no sólo había sido cliente nuestro desde el año 2.000, sino que yo, personalmente, me había ocupado de su Dirección, su desarrollo tecnológico y comercial, junto con su creador y Gerente, así como de su preparación estratégica para el primer trienio, como parte del contrato de servicios que GESALMED tenía con ella, además de que su dirección era la misma de GESALMED durante esos tres años.

Ante esto tenía varias posibilidades, la primera descartarlo porque se trataba de un IMPOSTOR, algo que lo excluía directamente de la selección. Otra posibilidad era, además de descartarlo, desenmascararlo con un correo y causarle una "humillación", que no sé bien si le ayudaría. Una última opción era citarlo y comentarle la situación, fue por la que finalmente me decanté, con el fin de ayudarle a que en el futuro no cometiera el mismo error.

No describo el diálogo que mantuvimos porque no es cuestión de hacer leña del árbol caído, pero sí diré que fue plenamente consciente del tremendo error que cometía en un "mundo tan pequeño", en el que cualquiera puede haber tenido relación con aquella experiencia profesional que tú relatas en tu c.v. De hecho los seleccionadores solemos obtener mucha información indirecta del candidato,  a través de nuestros contactos en las zonas.

Su única justificación fue que había hablado con los actuales propietarios de la empresa y, por la estrecha amistad, le habían dado permiso a que dijera que él fue el Director en aquella época, algo del todo punto injustificable.

Te cuento esto, porque es necesario saber que, en un c.v. nunca debes dejar experiencia profesional que no tuviste, ni formación que no hiciste, porque se te puede dejar en evidencia enseguida y quizá por el motivo que menos esperabas. Dejar una pequeña información que fuera rayana en la falsedad, invalida el resto de la información, pues siembra la duda sobre todo lo relatado en el c.v.

Dicho todo esto, que espero que te sirva como consejo para hacer el c.v. más veraz posible, no quiero terminar el artículo sin volver al principio y aconsejarte la lectura de EL IMPOSTOR de Javier Cerca, libro en el que podemos ver hasta dónde puede llegar la fabulación de un individuo y cuán dura es la caída, cuando todo queda al descubierto.


Como siempre, me tenéis a vuestra disposición en smorales@gesalmed.es

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