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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Nunca preguntes al seleccionador si puedes ir en bermudas a la entrevista.


La mañana era una de esas mañanas de verano que pasan a la historia por sus cuarenta grados a la sombra. Enrique llevaba tiempo preparando una entrevista de trabajo, tenía la sensación de que esta vez lo había repasado todo, sin embargo, varios encargos que tenía que hacer auguraban que estaría con el tiempo justo y no le daría tiempo a cambiarse de ropa, a menos, que pusiera medios extraordinarios, uso de taxi y pedir un par de favores durante la mañana.

No obstante, por ver si podía ir algo más relajado, pensó que si no se cambiaba de ropa y podía aparecer en la entrevista con la bermuda y calzado deportivo, todo sería más fácil, al final, de lo que se trataba era de que lo conocieran. Por ver qué trascendencia podía tener aquello, llamó por teléfono a la empresa que lo había citado y habló con el consultor:

Enrique.- Sergio, había pensado que tengo muchos asuntos que hacer esta mañana y, como a las 12.00 h. tengo que estar en la entrevista con vosotros, no me da tiempo a cambiarme de ropa e ir algo más formal ¿puedo asistir a la entrevista en bermudas y chanclas?.

Sergio (entrevistador).- Estimado Enrique, a las entrevistas hay que asistir vestidos acorde a la importancia que uno le da al encuentro. Tu imagen demostrará qué impresión quieres causar a una persona con la que has quedado. Aplica este criterio a una entrevista en la que vas a “jugarte”, tu trabajo, previsiblemente tu modo de vida de varios años, la importancia que le des a tu imagen dirá mucho de tí en ese encuentro.

Esta reflexión le hizo pensar que efectivamente, debía hacer todos los esfuerzos extraordinarios precisos, para llegar debidamente vestido y olvidarse de las bermudas para una ocasión que, efectivamente, era algo especial, trascendente.

Aunque el clima sea muy cálido en verano, la pregunta: ¿Puedo asistir en bermudas a la entrevista? no se debería ni hacer, denota la falta de interés en dejar la mejor impresión de uno mismo.

Asiste a las entrevistas con la misma presencia que deseas tener en el puesto de trabajo que vas a ocupar, con la misma presencia que deseas transmitir a tu público objetivo. El primer obligado a dar dignidad a tu candidatura eres tú.

Plantéate que todos los que estamos trabajando representamos con nuestra imagen  a la empresa en la que desempeñamos nuestra labor profesional, así que si quieres ser candidato a un puesto intenta transmitir desde el principio el respeto con el que vas a defender la marca si eres el seleccionado.

Nunca hay una segunda oportunidad para dejar una primera impresión.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Quién te ha dicho que podemos usar cualquier foto en un curriculum


Sólo había transcurrido una semana desde su última entrevista, cuando Enrique asistió a un nuevo encuentro al que le había citado por teléfono, de una forma un tanto extraña.


Al llegar y comunicar a la secretaria de la empresa quien era y que había sido llamado para un proceso de selección, le llevaron a una sala de espera.


A los pocos minutos se acercó el que parecía un Directivo de aquella empresa, que se presentó tendiendo la mano a Enrique. Le acompañó a un despacho, acogedor, en cuya mesa se encontraba el curriculum que Enrique había remitido.


El Directivo le pidió que tomara asiento y comenzó a hablar:


Directivo.- Estimado Enrique, le voy a dedicar unos minutos que espero le sean de utilidad en los próximos meses. Primero le indico que el proceso para el que Vd. se presentó ya fue cerrado y hay una persona que ocupa ya el puesto. Estos minutos que le dedico a Vd. son un tiempo desinterado que le regalo para su bien. Observe su curriculum.


Enrique, algo desencajado y desorientado, no entendía nada, con su mirada dejó clara una interrogación a la persona que hasta entonces llevaba el peso de la reunión, lo que provocó que aquél continuara:


Directivo.- Probablemente Vd. Enrique no ve nada anormal, pero la foto que nos ha remitido, en camiseta, acompaña poco al puesto que Vd. optaba, el de Director Comercial. Este simple hecho ha supuesto que en un primer filtro Vd. quedara fuera, porque nuestra compañía no puede tener en un puesto Directivo a alguien al que le resulte indiferente como se presenta a sí mismo, ya que imagínese, entonces cómo puede tratar nuestra empresa, nuestra marca.


Enrique.- Bueno, yo pretendía dar un aire dinámico y juvenil a mi imagen, he estado en una formación en la que nos indicaron que el “desenfado”, la “informalidad”, etc. son un punto muy importante.


Directivo.- Sólo tenía Vd. que ver nuestra web, todos somos jóvenes y dinámicos, pero ante el cliente cierto formalismo es importante, no pierda esas ideas aprendidas en esa formación, pero adáptelas a los entornos en los que tenga que trabajar.


Enrique agradeció al Directivo el tiempo que le había dedicado y el aprendizaje del día, aunque no sabía bien, si la paciencia lo acompañaría en los siguientes días o sería presa de la desesperación, estaba debatiéndose entre la idea de que llevaba semanas, meses, cometiendo errores y que, cuando mejoraba una parte, salía otro defecto en su modo de presentar su curriculum, o de explicar su trayectoria.


Enrique pensó: “Mañana me siento a revisar mi curriculum, reviso las fotos que tengo para incluir en él y desecho las que no tengan en cuenta, estilo, cierta formalidad, etc., es decir, aquellas en las que esté extremadamente desenfadado, que por lo visto son algo incompatibles con la formalidad de un directivo de ventas".

Utiliza fotografías para tu curriculum con la indumentaria más acorde posible con el puesto al que aspiras desempeñar y con el tipo de empresa al que pretendes unirte.

domingo, 9 de noviembre de 2014

En una entrevista de empleo la palabra “problema” no se pronuncia , aunque optes a un puesto de profesor de matemáticas.




Enrique se concedió nuevas oportunidades, siguió optando a nuevos puestos de trabajo, su día a día se desarrollaba en la investigación de ofertas de empleo en internet, que es donde fundamentalmente se publican hoy día las vacantes.


Una mañana recibió un correo citándolo para una entrevista en un par de días. Volvió a repasar su curriculum, revisó todo tipo de detalles, el argumentario, las fechas de su formación,  de sus contratos y cuantos detalles pudiera ser necesario explicar.


Enrique era un experimentado Director Comercial, eso sí, poco actualizado, se había preocupado mucho de su trabajo, pero poco de ir conociendo nuevas tendencias en el mundo comercial.


En su entrevista con el responsable de recursos humanos de la empresa se encontró de forma continuada en la explicación de situaciones por las que había pasado y de forma inconsciente sus explicaciones fueron situándose entorno a la palabra PROBLEMA.



“En aquella ocasión se produjo un problema que tuvimos que abordar….”


“Apareció un importante problema en mi vida que tuve que sortear con ….”


“Hubo problemas con algún miembro de mi equipo y fue necesario….”


“Se generaron problemas con el cliente principal de la compañía y ….”


El uso de la palabra PROBLEMA hace que el entrevistador (empresario o profesional de la selección) entienda que puede tener una fijación por la localización o visualización de los problemas, su orientación puede no ser al resultado, sino a encontrar problemas que van a impedir realizar su función, su trabajo, etc. en las mejores condiciones, con el mejor de los resultados posibles.


Al final parece que el candidato sólo ve problemas, donde cualquier otro candidato puede ver incidencias que hubo que corregir. Otros candidatos tienen la capacidad de hablar de soluciones puestas a situaciones que había que mejorar, centrándose más en eso, en la capacidad de formar parte de la SOLUCIÓN.


Lo interesante es ensayar antes de la entrevista, con una serie de “respuestas tipo”, grabar la respuesta y conocer cuántas veces ha dicho uno la palabra “problema”, revisa qué giro puedes darle a las explicaciones para que tu discurso sea siempre en positivo.

Excluye la palabra “problema” de tu vocabulario, encuentra palabras como “solución” para emplearlas siempre mucho más, dándole la vuelta completa a la exposición que hagas.