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lunes, 15 de diciembre de 2014

LAS ADVERSIDADES NO APORTAN CALIDAD A LA ENTREVISTA

Si es importante el trabajo para tí, llega a la entrevista, supera las adversidades, no las expliques.

Ricardo, Licenciado en ADE, experto en Gestión Financiera, se encontraba citado para estar el lunes en una reunión para presentar su c.v. y explicar su trayectoria profesional, así como conocer las condiciones en las que pudiera ser contratado.

Su noche del domingo había sido muy complicada, el coche acabó en la puerta de un taller y por su mente se le pasaron todo tipo de emociones negativas sobre la reunión del día siguiente, avisar que no llegaría era una opción, pedir un coche prestado sería otra, alquilar un vehículo sería la siguiente posibilidad, etc…. todo esto unido a que había que explicar en el taller los problemas del coche para que encontraran una solución cuanto antes.

La mañana del lunes  precipitó los acontecimientos. Para asistir a la reunión Ricardo tuvo que alquilar un coche que le sirviera durante el día para realizar, además, otros desplazamientos necesarios.

El ajetreo lo llevó a entrar en la reunión con cierta agitación, que no supo disimular a pesar de la importancia del momento. La entrevista empezó un con un intercambio de saludos y pronto Ricardo empezó a contar todo los sucedido en las últimas horas,

Los minutos fueron pasando en esta conversación y el entrevistador no consiguió sacar a nuestro protagonista de este círculo en el que se había colocado él solo. Apenas quedaba tiempo en la entrevista para hablar de los temas importantes, su formación y su trayectoria profesional, así como el importante capítulo de habilidades imprescindibles para el desarrollo del puesto de trabajo.

Cuando Ricardo fue consciente de esto ya era demasiado tarde, abrumado, centrado en los problemas y las adversidades, había olvidado que lo que debía hacer era posicionarse para conseguir el puesto de trabajo vacante.

El entrevistador pasó página y siguió las entrevistas con otros candidatos, sobre todo, porque el que pone la “lupa” en las adversidades, repite la jugada de forma habitual y en otros escenarios. Así fue como Ricardo perdió todas sus posibilidades por no saber poner cada prioridad en su sitio.

En muchas ocasiones el horario de la entrevista, el lugar, el momento, etc. han podido ser una adversidad que uno tiene que superar. Quizá en esa fecha estás fuera de la ciudad, te encuentras también citado para otro asunto también interesante, etc. Son muchas las circunstancias que se pueden dar, pero, si te interesa suficientemente el trabajo, debes hacer todo lo posible por superar esas contrariedades y no hacer protagonista a las adversidades durante la entrevista de trabajo.

Explicar en la entrevista que había que superar algunos conflictos horarios o de distancia, no mejora en nada el resultado de la entrevista, no te esfuerces en que los demás valoren que hayas asistido a la reunión.


Asistir a una entrevista laboral tiene el valor de haber cumplido con el compromiso adquirido.

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